Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de julio de 2017

Mirando al cielo

Hace unos cuantos años, un trocito de mi vida se marchó para siempre. Me dolió tanto que mi mirada no cambió hasta dentro de muchos meses. Ese día no podía hablar mucho. Me costaba horrores entender lo que había pasado y eso que con 20 años no era difícil, pero mi cabeza se negaba a aceptar los cambios. Cuando me despedí de ella le prometí ser feliz pero a cambio le pedí que no me abandonara, ni a mí ni a mi familia. Ella se reencontró con el amor de su vida y yo seguí buscando mi camino y protegiendo lo que más quería.

Al ver mi mirada triste, deshecha y que no miraba hacia ningún lugar en concreto, me dijeron que me leyera un libro. Un libro que tardé mucho tiempo en leer aunque en realidad me lo debería haber leído en el colegio, nunca lo hice. Debería haberlo hecho, vaya que si debería.
Un día decidí comprármelo, por casualidades de la vida o por el mismo destino, lo vi delante mío sin ni siquiera darme cuenta. Lo cogí, lo hojee un poco y decidí comprarlo. Me lo leí en muy pocos días. Intenté captar la esencia de todas las palabras y en sentido de todos los parágrafos. No me pude desenganchar hasta leer la última frase. Y por fin, encontré tranquilidad. Pude despedirme bien de ella. Pude entender que nunca desaparecería, que desde donde estuviera, la vería brillar como una estrella más.


“Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya.

El Principito


lunes, 28 de marzo de 2016

Aprendiendo

El tiempo pasa muy rápido, y cuando te quieres dar cuenta, se acaba y no has hecho ni la mitad de lo que tenías apuntado en esa lista imaginaria que te habías hecho con la esperanza de que esta vez SI que lo conseguías.

Después de unos meses sin pasar por aquí, y no por no tener nada que escribir, al contrario, ya que tengo una libreta llena de escritos que quería colgar, he vuelto para desahogarme de nuevo.

He aprendido muchas cosas a lo largo de todos estos meses. He aprendido a aguantar las ganas de chillar, salir corriendo, incluso golpear por impotencia. He aprendido a saber cortar a tiempo las ataduras que tanto me llevaban a preguntarme el "porque" de las cosas. He aprendido a saber contestar, a saber soportar o mas bien a saber entender como es cada cual de los que me rodean. He aprendido a llamar si necesito ayuda, he aprendido a hablar sin tener que comerme las palabras por el miedo al "qué pensaran de mi". He aprendido a mirar a los ojos, a saber reírme, y a aguantar la sonrisa en momentos en los que ni siquiera quería sonreír. Pero sobretodo he aprendido a sacarme la máscara que me ponía por miedo a que no me aceptaran. Esa maldita mascara que hacía que todo lo que me ocurría no se notara, y así, nadie preguntaba.

Aún me queda muchísimo que aprender, pero se que poco a poco lo voy a ir consiguiendo. Quiero aprender muchas cosas todavía.

Seguimos.



.Nuna*


domingo, 4 de enero de 2015

Ilusión

Un año más, vuelvo a ser niña. Vuelvo a salir a las calles para respirar el ambiente navideño, los niños correteando ilusionados... Me trae muchos recuerdos, volver a pasear por las calles del barrio donde nací y encontrarme con la misma gente de cuando era pequeña. Han cambiado muchas cosas, a mejor por supuesto. El barrio se ha modernizado, y en estas fechas ponen muchas cosas para los niños que antaño, pero la verdad, no me quejo. Cuando era niña y salía a la calle todo era alegría, niños por todas partes cogidos de las manos de sus padres, arrastrándolos al puesto de los Reyes o en su defecto, del paje real, para entregar sus cartas, con tantas y tantas ilusiones escritas. Ya no me acordaba lo que era que se te iluminara la cara cada vez que pasabas por delante de ellos, que te hicieran sentarte en sus rodillas y decirles los regalos que mas querías. Muchas veces, de los nervios, solo me salían uno o dos juguetes e incluso muchas veces, las palabras se me atragantaban y tenían que hacerme la foto rápido porque me iba a poner a llorar. Una vez les había dado la carta me podía ir a casa tranquila y preparar las cosas para cuando llegaran. Cogía los mejores zapatos que tenía, las mejores copas para ponerles el vino, las mejores galletas.... los nervios en esa noche eran infinitos y mas después de haber ido a la cabalgata y coger el máximo de caramelos posible. 
Una vez todo listo me podía ir a dormir, y pobre de mi de levantarme a mitad de la noche aunque fuera a hacer pis.... Nada de nada, aguantar hasta las 7 de la mañana que es cuando me iba a despertar a mis padres.
En estas fechas, me encanta volver a sentirme niña y revivir todos esos momentos aunque ya sea muy mayor, me gusta levantarme y ver los regalos, tomarme ese desayuno familiar de churros con chocolate, embutidos etc. en casa de mis tíos. 
Uno de mis deseos es no perder nunca la ilusión, ni esas costumbres tan bonitas. Nunca debemos perder esos momentos únicos que aunque solo se repitan una vez al año, son mágicos.


*Nuna.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Darse un respiro

Llegan las fiestas, y con ellas momentos en los que nos juntamos con la familia, amigos etc. Son momentos que cada uno los vive a su manera. Hay personas que las fiestas las viven de manera amarga por algún recuerdo o porque simplemente no le aportan nada. Yo soy de esas personas que las disfruta hasta el último momento, y me da mucha pena cuando se terminan. No se si será porque el mes de diciembre, al ser el mes en que nací o por la llegada del frío, me parece mas entrañable de lo normal. Siempre he vivido las fiestas en mi casa de una manera especial. Después de mi cumpleaños montábamos el Belén, encendíamos el fuego de la chimenea en la casita de la montaña y nos sentábamos a recordar viejas historias que contaba mi abuela y mi padre. Los días señalados, la casa siempre desprendía un olor riquísimo! mi madre cocinaba cada año algo mas elaborado y como no, los demás dejábamos patente nuestra ilusión por tan maravillosos platos! Siempre se celebraba en el pequeño circulo familiar que estaba compuesto por mis padres y mis abuelos. Y para mi, era mas que suficiente.
Con el paso de los años, como es ley de vida, ha ido faltando gente. He ido viviendo las cosas de manera diferente. Las fiestas se han enfriado. Ya no somos los mismos. Quizás nos hemos vuelto mas pasotas o ya no le damos la misma importancia a las pequeñas cosas y ese es nuestro error. No nos damos cuenta que en las pequeñas cosas está la verdadera felicidad. Vamos quedando menos en casa pero la Navidad sigue siendo importante para los que quedamos que somos los que tenemos que estar y mas unidos que nunca. La familia crecerá, ya que ahora tengo la familia de mi futuro marido conmigo y eso es muy importante también, Pero los míos son los míos.
Por eso, en estas fechas, creo que es bueno de que todos hagamos un pequeño paréntesis, nos paremos a pensar en nuestras cosas, en darle importancia a esas pequeñas cositas de la vida que realmente nos hacen felices y sobretodo estar con los nuestros, que ahora mismo, y con la que está cayendo no nos cuesta nada y espiritualmente (al menos a mi) nos llenará mucho más.
Vamos a darnos un pequeño respiro de las monotonía y hagamos un alto en el camino para poder recuperar fuerzas y comernos la famosa cuesta de enero.

FELICES FIESTAS A TOD@S!


*Nuna,

lunes, 13 de enero de 2014

Pensamiento positivo

Realmente cualquier tiempo pasado fue mejor? Últimamente me hago mucho esa pregunta. Oigo mucha gente decir que antes las cosas no eran tan complicadas, que podías tenerlo todo por muy poco... Y yo me pregunto: ha valido la pena? Yo creo que no. Todas cosas por las que pasamos en nuestra vida acaban dejando algún tipo de huella en nosotros y a partir de nuestras experiencias aprendemos a sobrellevar las cosas. Todo eso dependerá también de como nos tomemos la vida. Yo soy de las personas que piensa que con muy poco se puede llegar a ser feliz, igual que con las pequeñas cosas de la vida, si les sabemos dar la importancia que se merecen podremos ver que nos pueden dar muchas mas alegrías de lo que creemos. Hay que creer que todas aquellas pequeñas cositas que nos van sucediendo son lo que mas nos dará a fin de cuentas. 

Soy del pensamiento positivo, soy de creer que las cosas pasan por alguna razón y que las piedras en el camino están para hacernos ver nuestras limitaciones pero también nuestras cosas buenas, nuestra fortaleza y lo que somos capaces de hacer. 
Soy del pensamiento que cree que toda tempestad deja paso a la calma y que esa calma trae consigo un mar de aprendizajes. Entender que la vida es siempre aprender algo nuevo, es único.
Soy del pensamiento que la vida te da una de cal y una de arena. Todo tiene su razón de ser y no todo tiene porque ser bueno, las cosas malas nos hacen tocar de pies en el suelo y nos hacen ver todo lo que no somos capaces de ver cuando estamos tan felices que ni miramos a nuestro alrededor. 
Por eso soy del pensamiento que no todo tiempo pasado fue mejor, quizás si fue mas sencillo, la edad, la mente, la vida en definitiva no era la misma, no teníamos el camino recorrido como ahora y por lo tanto quizás no habíamos aprendido tanto. Todo tiene su tiempo y su espacio y ahora quizás las cosas están mas complicadas, pero debemos pensar en todo lo adquirido hasta ahora para poder dar un vuelco a todas las cosas que de ahora en adelante nos pasen.

 
Gracias por leerme! 


*Nuna.